_INICIO_

 

WebQuest centrada en los conceptos del "tiempo" y la "vida" en cuanto valores fundamentales para el ser humano. Acerca del tiempo y la vida, sentidos como comunes y cercanos, quizás de puro conocidos resultan unos grandes ignorados cuando de los mismos queremos dar una explicación cabal. Aquí proponemos un plan de trabajo para alumnos/as de 12 a 14 años (Primaria y ESO) con un objetivo central: comprender la significación humana del tiempo y la vida respecto a nuestra existencia.

Un entorno recomendable para desarrollar este trabajo es el marco de las tutorías, esos momentos en los que alumnos y tutores "hablan de cosas" fuera de clase. Suele ser común dedicar una hora semanal a la tutoría y, si no está formalizada esta hora en cuanto tal... seguro que se pueden hallar a diario momentos oportunos en este sentido. Los temas relacionados con los valores, las materias transversales, las tutorías y los momentos de acción educativa informal, pueden ser excelentes ocasiones para desarrollar esta WebQuest.

No es una tarea sencilla la que aquí se propone aunque pueda parecer lo contrario. Utilizaremos dos iconos como guía entre unas y otras informaciones; unas y otras ideas. [Ver guía profe].

 

(en estos símbolos obtendrás ayudas)

 
   

Fredo Arias de la Canal

Francisco de Quevedo

   

A la vida
Sean tus versos honrados con loores,
tu prosa de castiza donosura,
clara, sutil, toda una confitura
para deleite de cien mil lectores:

Primero has de sufrir los sinsabores
del que quiere alcanzar meta segura,
pero tu voluntad si es que perdura,
te ha de llevar a disfrutar honores.

De la hora de nacer hasta que mueres,
un tiempo tienes para hacer tu historia,
conócete a ti mismo, si es que puedes,

y así podrás dejar de ti memoria,
porque estarás haciendo lo que quieres
para tu beneficio, nombre y gloria.

A la muerte
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados, 
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salime al campo, vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo mas corvo, y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé casa en que poner los ojos
que no fuese recuerdos de la muerte.