Este bloque de actividades contiene una serie de test interactivos.
Respondedlos siguiendo las instrucciones dadas y observad las puntuaciones obtenidas.
Haced clic en el orden indicado, primero columna izquierda y luego columna derecha o según el orden del texto propuesto.



1A

Aquí seleccionamos algunos personajes importantes en esta obra. Asociadlos como corresponda.



1B
El protagonista de esta obra es quien narra en primera persona comprometiéndose sinceramente en el relato de su vida, una vida marcada por la pobreza, la humillación y la lucha contra la diferencia de clases en una España del s.XVII en crisis pasando de ser una potencia europea hegemónica a un país empobrecido y semiperiférico. Él es un pícaro que sufre los errores y miserias de su época y nos cuenta como sobrevive a todos ellos con su astucia, sus hurtos y engaños como un antihéroe. La novela picaresca surgió como crítica por un lado de las instituciones degradadas de la España imperial y por otro de las narraciones idealizadoras del Renacimiento: epopeyas, libros de caballerías, novela sentimental y novela pastoril.

Pablos hace referencia a temas que retratan su país y su época junto a sus peripecias personales; pobreza, clasismo, religión, moral, cultura, pureza de sangre, promoción social y otros. Clic en - Hacer el test – para identificar algunos de los temas tratados en la obra.


1C


1D
TEXTO:
Determinó, pues, don Alonso de poner a su hijo en pupilaje. Supo que había en Segovia un licenciado Cabra que tenía por oficio el criar hijos de caballeros. Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle, una cabeza pequeña, los ojos avecindados en el cogote.
A poder de éste, pues, vine, y en su poder estuve con don Diego. La noche que llegamos nos señaló nuestro aposento y nos hizo una plática corta, que aun por no gastar tiempo no duró más.
El refectorio era un aposento como medio celemín . Sentábanse a una mesa hasta cinco caballeros. Todos los que vivían en el pupilaje de antes estaban como leznas , con unas caras que parecía se afeitaban con diaquilón.
Sentóse el licenciado Cabra y echó la bendición. Comieron una comida eterna, sin principio ni fin. Decía Cabra a cada sorbo: - Cierto que no hay tal cosa como la olla, digan lo que dijeren; todo lo demás es vicio y gula. Y, sacando la lengua, la paseaba por los bigotes, lamiéndoselos, con que dejaba la barba pavonada de caldo.